
La malla de simple torsión se caracteriza por su versatilidad y por eso la encontramos en múltiples fincas y cerramientos. Se puede instalar con postes de tubo redondo o con ángulos. Esto último suele elegirse para zonas rurales o protegidas, como es el caso que te presentamos a continuación. Se trata de una instalación que hemos hecho en una de las zonas protegidas de Majadahonda, donde hemos tenido que realizar gateras cada cincuenta metros para posibilitar el paso de pequeños animales, como conejos o liebres.
El cerramiento está realizado con ángulos metálicos de 40/4 clavados al terreno sin hormigonar. Normalmente solemos hormigonarlos, pero al tratarse de una zona protegida no se puede utilizar hormigón. Por eso, nuestro equipo de instaladores clavaron los postes intermedios a 50 centímetros del suelo, clavando los postes centrales y escuadras a 90 centímetros. De esta forma garantizamos una mayor resistencia del vallado. Los postes de ángulo están colocados a cinco metros de distancia unos de otros. La malla que utilizamos para este cerramiento es de simple torsión de la 50/14 de 2,00m de altura.
La gran particularidad de este exhaustivo trabajo en Majadahonda es que colocamos gateras en la parte inferior del cerramiento cada cincuenta metros lineales. Cada gatera tiene una dimensión de 22 centímetros por 30 y están realizadas con varillas galvanizadas clavadas al terreno para dar una mayor sujeción. Las varillas van cosidas con alambre galvanizado al hueco hecho en la malla para que queden bien ajustadas. Así garantizamos el paso de la pequeña fauna en esta zona protegida del monte de Majadahonda.
El gerente de la empresa que nos contrató ha quedado muy satisfecho con este detallado trabajo que hemos realizado, ya que cumplimos el objetivo que esperaban. Nuestra principal misión es garantizar la satisfacción de nuestra clientela, poderos ofrecer la mejor asesoría y los mejores servicios según las peticiones requeridas.